España 1936/1939 ¿El cartel anarquista? ¡Un grito pegado en la pared!

De una simple ojeada, podemos fechar un cartel publicado en 1968 por el taller de Bellas-Artes (de París); o durante la revolución cultural china, o en el período hippie de la costa oeste de Estados Unidos. Al contrario de estos ejemplos (y de la leyenda), en España entre 1936 y 1939, no hubo ni unidad gráfica, ni creación de un estilo vinculado non obstante a un acontecimiento cultural mayor del siglo XX. Podemos sentir este último punto a pesar de que la producción de los carteles españoles de la guerra civil fue profundamente aferrada en los estilos que ya dominaban a mediados de los años treinta: el cartel publicitario y el cartel de propaganda estalinista y fascista.

Para ciertos sociólogos « se » aprende mucho sobre la situación social de un barrio, de una ciudad, siendo atento a lo que cuentan las paredes de dicha ciudad. ¿Pues qué nos cuentan las paredes de la España roja y negra? Un análisis, incluso superficial, de los carteles anarquistas publicados en España entre 1936 y 1939 revela más que la simple compilación de estas « obras » en un catálogo:

- revelan los valores humanos de los dibujantes;

- las aspiraciones sociales de los comanditarios;

- Sugieran de qué manera estos comanditarios consideran a los lectores (as), y el nivel de conciencia social y política de los individuos (de la sociedad) a quienes se dirigen... En este aspecto, es interesante comparar la producción de nuestros compañeros y la que nos proponen hoy en día la publicidad y los partidos políticos.

Para la comprensión de este período, estos carteles traen un elemento nuevo: el color. Da vida, humanidad a los personajes, a los actores, únicamente representados, hasta entonces, en sepia.

Al contrario, el fechado es muy impreciso. Las fuentes principales sólo nos indican el año de impresión (excepto las que están ligadas a un acontecimiento particular: congreso, fiesta, manifestación etc.). Ahora bien, como lo nota Carles Fontseré (1), el tratamiento gráfico y el texto no se pueden extraer del contexto político, social y militar del período bajo el cual se concibió el cartel.

Los carteles anarquistas no se distinguen por un enfoque gráfico particular. Son sobretodo los temas tratados y la gran autonomía de los comanditarios (y de los grafistas) que los diferencian.

¿Quién encarga? ¿Quien firma los carteles anarquistas?

España 1936, la continuidad de la tradición gráfica anarquista

19 o 18 de julio 1936, en la pared

La representación del enemigo en los carteles antifascistas

La imagen de la «Mujer» en la iconografia, de la Guerra civil española.

Conclusión

El trabajo colectivo dentro de los sindicatos o en las escuelas de Bellas Artes, las técnicas de producción idénticas, no han uniformizado el grafismo, el mensaje de los carteles libertarios en la España revolucionaria.

La producción de carteles libertarios (republicanas hasta mitad de 1937) no se resume a un « enfrentamiento » de dibujos guerreros, nacionalistas, como fue el caso para los demás conflictos del siglo XX. También se concibieron para:

-           alzar el nivel de conciencia del pueblo,

-           provocar una emoción engendrando la reflexión y la adhesión,

-           pensar con los ojos.

Los carteles (y sus derivados) trataron el conjunto de la actividad humana de este período… ¡Excepto DOS!   A pesar de la extensión de los temas tocados, faltan dos: la religión y una crítica de la presencia de ministros anarquistas.

En efecto, no hemos encontrado carteles libertarios denunciando el papel esencial que desempeñó la Iglesia al lado de Franco (la más fuerte siendo obra de la UGT). Tampoco hemos dado con carteles abiertamente críticos con respecto a los compañeros ministros o ataques frontales contra el gobierno, aún cuando uno o dos carteles publicados por las JJLL de Cataluña se pueden colocar en esta categoría. Incluso hemos encontrado un cartel que exigía más puestos ministeriales para la CNT (seguramente editado en el verano 1937).

Con la derrota, la clandestinidad, el exilio, se acaba de repente la producción de carteles en España. Se tendrá que esperar la muerte de Franco, para que de una vez reaparezcan los carteles de esta época y que renazca una cultura del cartel social en España.

Wally Rosell / Ramón Pino

(1)- Artículo de C. Fontseré: Consideraciones sobre los carteles de la Guerra Civil