La tradicion grafica en la revolucion Espanola

Los carteles, postales, sellos y otras producciones gráficas de aquel período se sitúan por gran parte en la tradición de la « imaginería » revolucionaria nacida a fines del siglo XIX.

Tres temas se repiten regularmente en el dibujo y en el texto:

- El anarquismo es la lucha. Es la destrucción del capitalismo, del poder y de sus representantes. Albañil, metalúrgico… La mayoría de las veces, es un hombre con brazos exageradamente musculosos. Una mano (más del 50% de los carteles) exhibiendo instrumentos de la revolución: un fusil, una hoz, un martillo, una maza. Su objetivo: aplastar el fascismo y construir la nueva sociedad.

Las mujeres combatientes son muy presentes en 1936; después, los códigos gráficos de la moral institucional apoderándose de la producción anarquista, las compañeras reintegran su « puesto », como enfermera, « madona del niño », víctima del fascismo… Los hombres en el frente y las mujeres en el hogar.

-El anarquismo es la liberación del individuo. Libertad es la palabra mas utilizada en los carteles anarquistas (con revolución). Los anarquistas quiebran las cadenas, liberan al pueblo de la opresión. Las milicias (representadas tanto por hombres como por mujeres) dan el paso a la revolución en marcha: ¡Adelante luchadores de la libertad! También se libera el cuerpo de la moral católica. En esa época, la desnudez que aún no ha sido acaparada por la publicidad, es símbolo de libertad: ¡Mujer! Tu felicidad conyugal está en tus manos. En algunos carteles de la FIJL es un águila –símbolo de la FAI- quien libera al « hombre » de sus cadenas.

La cultura también es un elemento central de la toma de conciencia del pueblo, y luego de su liberación. Para los anarquistas (españoles y de otra parte) una revolución autogestionaria no se puede concebir con un pueblo culturalmente bajo la férula del oscurantismo. La lucha contra el oscurantismo y por la cultura es simbolizada por la antorcha (la llama saca al Hombre de las tinieblas). La instrucción, la lectura, la acción de la CENU y de las demás federaciones de enseñanza son regularmente valorizadas: Escuela nueva, pueblo libre. Los libros anarquistas son armas contra el fascismo.

- Un mundo nuevo se construye, los trabajadores ponen en práctica la revolución social y lo dicen sobre las paredes de la España roja y negra. Encontramos esos temas del nacimiento de un mundo nuevo, de la armonía, de la sociedad nueva, desde la Comuna de París. Desde el fin del siglo XIX, esos temas son muy presentes en los carteles de Luce, Grandjouan, Steinlen, en las pinturas de Seurat, y en las ilustraciones de los periódicos libertarios de todo los países. Sale el sol sobre los transportes socializados, detrás de una barricada defendida por la CNT-AIT-FAI o para anunciar el congreso de la industria de la construcción.

Un mundo nuevo nace en los carteles: un hombre y una mujer desnudos simbolizan el renacimiento, la pureza del comunismo libertario. Las palomas (de la paz) son rojinegras, se habla del « futuro por construir », de trabajo. Las palabras « socialización » y « humanidad » (nueva) son a menudo empleadas.

A la ciudad como al campo, los trabajadores son orgullosos de lo que han cumplido en condiciones particularmente difíciles: el esfuerzo de guerra, pero también los varios intentos de los que, en el bando republicano no desean ver desarrollarse las colectivizaciones autogestionarias. Nuestra obra: industria socializada (del transporte); ¡Campesino! La revolución aparte de darte la tierra, te dará máquinas para trabajarla.

Gráficamente, el tractor y las chimeneas de las fábricas, son los símbolos de los progresos realizados a favor de las colectivizaciones. Hoy, estos objetos son más bien símbolos del productivismo destructor del planeta.

 

Wally Rosell – Ramon Pino